¿Dónde estarán las alas que marchitaron
mi vuelo?
¿Dónde los ladrones que se colaron en mi cama?
¿Dónde las noches que encendieron mi mente?
¿Dónde están los vampiros internos que se tomaron toda mi sangre?
¿Dónde los ladrones que se colaron en mi cama?
¿Dónde las noches que encendieron mi mente?
¿Dónde están los vampiros internos que se tomaron toda mi sangre?
Se desprenden algunos pétalos de la
furia que se evapora.
Se conjugan los verbos del amor y del no puedo.
Atravieso las arenas de un lago infinito de nostalgias
y no puedo detener mi lluvia. Ya no.
Se conjugan los verbos del amor y del no puedo.
Atravieso las arenas de un lago infinito de nostalgias
y no puedo detener mi lluvia. Ya no.
Espejos.
Lunas en eclipse.
Lunas rojas.
Lunas de dolor.
Reflejos.
Sonrisas que se esfuman.
Sonrisas verdes.
Sonrisas de color.
Lunas en eclipse.
Lunas rojas.
Lunas de dolor.
Reflejos.
Sonrisas que se esfuman.
Sonrisas verdes.
Sonrisas de color.
Quizás hoy sea la última
noche que te escriba versos.
Quizás ya no quiera dormir en tus sueños.
Quizás una rueda gire de contenta,
pero ya no habrá una piscina donde derrapar.
Quizás ya no quiera dormir en tus sueños.
Quizás una rueda gire de contenta,
pero ya no habrá una piscina donde derrapar.
Me desprendo de mis vientos
y de mis sinsabores.
Me desprendo de las motivaciones que solo son palabras en la nada.
Me desprendo de las agitaciones que mi bombeo intenta regalarme.
Me desprendo de la magia que la nada trae para ser lo que no puedo ver.
Me desprendo de las motivaciones que solo son palabras en la nada.
Me desprendo de las agitaciones que mi bombeo intenta regalarme.
Me desprendo de la magia que la nada trae para ser lo que no puedo ver.
Es el azul.
Un azul del infinito
Un azul que no es cielo ni es mar de trópicos.
Es azul de la melancolía.
Un azul de blues en la guitarra del rey o de la mano lenta.
Un azul que sale disparado al piano de Mercurio.
Un azul del infinito
Un azul que no es cielo ni es mar de trópicos.
Es azul de la melancolía.
Un azul de blues en la guitarra del rey o de la mano lenta.
Un azul que sale disparado al piano de Mercurio.
De repente, algunas voces
se van aclarando un poco.
Ya las miradas no son las que devoran ni las que hieren.
Se puede disfrutar el rato de florcitas, el rato de aliviar la carga.
Ya las miradas no son las que devoran ni las que hieren.
Se puede disfrutar el rato de florcitas, el rato de aliviar la carga.
pic by Sebastián Scott

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